Ana, que es una persona muy detallista y muy generosa y sabe de mi aficción a la fotografía, me dejó la cámara un tiempo para hacerle unas fotos, para estudiarla y para saber con qué tipo de tecnología contaban los fotógrafos de hace tantos años.
Yo pienso que éste tipo de cámara no estaba al alcance de cualquiera en aquellos años.
Gracias Ana por dejarme disfrutar unos días de ésta joyita y espero que te gusten las fotos.





